Los vehículos ICH-X ofrecen modos de conducción avanzados para adaptarse a cada ruta, garantizando el control, la seguridad y un rendimiento óptimo tanto en entornos urbanos como todoterreno.

Los modos de conducción regulan parámetros como la respuesta del acelerador, el comportamiento de la caja de cambios y la gestión de la tracción, mientras que los modos de ajuste y tracción del K3 le permiten enfrentarse con seguridad a superficies difíciles como nieve, barro, arena o rocas.